Alba: la innovadora herramienta kinésica que busca rehabilitar a personas tras sufrir un accidente

Cualquier persona está propensa a sufrir algún tipo de accidente en su vida, cambiando para siempre la manera de enfrentarse al mundo, donde en las mayorías de los casos quienes se ven afectados quedan con alguna secuela física que requiere una larga terapia.

Es por ello, y con el fin de contribuir en dicha tarea, es que un grupo de jóvenes penquistas quisieron crear un dispositivo que ayude a los pacientes en su etapa de rehabilitación y así evitar que queden en una condición de discapacidad por no haberse tratado.

En entrevista con Cmas, Pamela Salazar (Ingeniería Civil Industrial) y Tamara Aballay (Ingeniería Comercial) -dos de las fundadoras del proyecto – entregaron detalles de Alba, la innovadora herramienta kinésica que busca ayudar a la mayor cantidad de personas posibles, permitiendo que todos tengan la posibilidad de rehabilitarse independiente de su condición económica.

Tras salir de la Universidad del Desarrollo (UDD), las – entonces – estudiantes tomaron un curso alternativo que entrega dicha casa de estudios para salir de las carreras, donde se otorgan temáticas y los futuros titulados deben buscar satisfacer una necesidad. “La de ese año fue salud, entonces a parte de tener que buscar la solución, también había que llevarlo a un producto mínimo viable y ojalá algo que se pudiese realizar realmente y ahí nos dimos cuenta del ACV (accidente cerebro vascular) y entre todas las cosas que descubrimos, nació Alba”, detalla Aballay.

Aunque en un inicio lo pensaron en los pacientes que sufren un ACV, actualmente la idea de ellos es abarcar a todos quienes tienen alguna dificultad física. “Se destaca porque queremos que sea lúdica, dirigida a personas que están con debilidad motora, para que puedan recuperar la simetría del cuerpo; para quienes tienen algún daño neurológico puedan volver a recuperar las conexiones neuronales o estimular las nuevas”, explica Salazar.

Según manifiesta Pamela, la diferencia de esta herramienta con otras, es que fue creada desde la necesidad del paciente. “Trabaja principalmente con los movimientos, es mecánica; o sea la idea es que el mismo paciente realice el movimiento y no sea automatizado. Por ejemplo, si es para el accidentado cerebro vascular, hay un accesorio que es un guante y la idea es que el lado bueno guíe al malo, y así la persona siga unos recorridos limitados. Éstos tienen como fin que el usuario no haga movimientos involuntarios que pueda producir, por ejemplo, una luxación de hombro, entonces todas estas placas son patrones restringidos, y las creamos con diseño visiblemente difíciles de realizar para hacer ‘pensar’ al paciente”.

Con la ayuda de kinesiólogos y terapeutas ocupacionales, las ingenieras notaron que, al realizar esta labor, dichas personas mejoran notoriamente tu etapa de rehabilitación, ampliando además la gama de personas que pueden ser beneficiadas con el uso de Alba.

Actualmente la herramienta -que está hecha para ser usada en el tren superior e inferior- se encuentra en etapa de anteproyecto, para presentarlo en el comité de ética y comenzar a hacer el plan piloto en el Hospital Clínico del Sur. “Ya está listo, sí o sí”, adelanta Tamara.

Otro de los planes para este dispositivo es que cuente con el uso de tecnología. “El plan piloto sería más que nada el tema mecánico en un comienzo y después ya hacer el tema de la tecnología, que ya estamos en el Centro de Industria 4.0 de la UdeC”, detalla la ingeniera comercial.

“Lo que queremos lograr con lo anterior es que, por ejemplo, si el paciente está realizando una terapia, que el kinesiólogo pueda tener un registro histórico de toda la terapia, y así el profesional pueda sacar estadísticas, ver la evolución del paciente. Y un futuro la idea de nosotras es que Alba llegue a la casa de las personas y que puedan hacer un trabajo complementario con el que le entregan en los centros”, agrega la ingeniera civil, mejorando la autonomía de la persona y que no quede en una situación de discapacidad.

Financiamiento y proyección

Tamara explica que, durante el desarrollo de Alba han recibido diversos aportes económicos que les han permitido concretar la idea. “En un inicio como era un proyecto de título, entonces el primer fondo que nos adjudicamos fue el de tesis de Corfo. Luego participamos en Yamp Chile (2018), donde ganamos categoría plata, más categoría Sura (para adulto mayor), luego Santander y ahora, Semilla Inicia que ya comenzamos a implementar”. Además de tener un importante apoyo de parte de Acelera UDD e Incuba UDD.

La reciente noticia que recibieron y que las que tiene muy contentas, es haber sido seleccionadas para ser parte de un importante evento internacional. “Por la universidad postulamos al Demo Day en la categoría social e iremos a presentar el proyecto a Estados Unidos, que nos tiene muy ilusionados, porque allá ya se competía a nivel mundial”, declara Salazar.

Respecto a las proyecciones de Alba, estas emprendedoras quieren validarlo para centro públicos y privados y finales de este año, ya tener las piezas listas y mandar a elaborarlo en serie, con el fin que todos los pacientes puedan tener acceso a él. “Sabemos que un kinesiólogo en el sistema público tiene limita la cantidad de sesiones, por diversos motivos, entonces la idea que el mismo centro le entregue esta herramienta al paciente- ojalá sin costo- y cuando ya esté mejor, lo entregue, y otra persona pueda usarlo y así todos puedan tener acceso a una buena rehabilitación”, finaliza Pamela.

Fuente: CMAS

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